miércoles. 06.07.2022

ERI en Murcia

* Opinión - Marian Aretio Romero - Trabajadora social - Secretaria General de ACOHA

* La Región de Murcia, con una estimación que sobrepasa los 21.000 escolares musulmanes, es la quinta comunidad española con mayor número de alumnado musulmán en sus aulas y, en la que, como viene siendo habitual, la ERI (Enseñanza Religiosa Islámica) continúa siendo un espejismo

islam

La Región de Murcia, con una estimación que sobrepasa los 21.000 escolares musulmanes, es la quinta comunidad española con mayor número de alumnado musulmán en sus aulas y, en la que, como viene siendo habitual, la ERI (Enseñanza Religiosa Islámica) continúa siendo un espejismo.

Si bien la consejería de educación reconoce cierta diversidad religiosa en sus centros educativos impartiendo religión católica y evangélica, niega la islámica con total indiferencia.  Y así ha ocurrido un año más; en primavera de 2019, las familias murcianas emprendieron una campaña por la ERI, presentando en tiempo, forma y número sus solicitudes para que sus hijos e hijas pudieran cursarla en el curso académico 2019-2020 y siguientes.

Pues bien, desgraciadamente, esas solicitudes nunca han sido atendidas; la consejería de educación ni siquiera se ha molestado en cumplir con la obligación administrativa de responder, pero aún hay más:

1.- Educación no informa a las familias sobre su derecho a la ERI,

2.- Educación no ofrece la casilla de la ERI en sus impresos de matrícula y sí de católica y evangélica,

3.- Educación no publica anualmente el procedimiento de cobertura de plazas de docentes de ERI, como sí hace de católica y evangélica,

4.- Las familias presentaron sus solicitudes de la ERI con un impreso elaborado por la comunidad islámica local y una ONG de defensa de los derechos de los musulmanes contra la islamofobia, no por la CIE,

5.- La comunidad islámica local, de acuerdo con el procedimiento legal, convocó bolsa pública para dotarse de posibles candidatos a docentes de ERI y la remitió a la FIRM (Federación Islámica de la Región de Murcia) para que la confirmara,

6.- A su vez, la FIRM realizó una propuesta de docentes que fue comunicada por burofax a la CIE instándole, expresamente, a que la visara y trasladara oficialmente a la consejería de educación murciana (burofax),

7.- Registrando seguidamente dicho listado a la consejería de educación murciana,

8.- La consejería de educación no ha respondido a ninguna de las familias, ignorando a parte de la comunidad educativa,

9.- Las familias, empoderadas en su derecho, recurrieron al Defensor del Pueblo,

10.- Educación, en el escrito remitido al Defensor del Pueblo, reconoce que los docentes han de ser propuestos por la autoridad religiosa competente (en este caso la CIE), dando a entender que la ERI no se ha impartido porque la CIE no comunicó dicha propuesta.

11.- El Defensor del Pueblo se limita a recordarle a Educación su obligación de responder las demandas de las familias, cuando debiera ser firme defensor del cumplimiento normativo y valedor de los derechos de la ciudadanía.

La única actuación que ha realizado la CIE en todo el proceso ha sido enviar una carta genérica a Educación solicitando información sobre la demanda de la ERI.  Partiendo del antecedente jurídico de La Rioja, que Educación no haya respondido a su petición no le exime de cumplir con la normativa, es decir, tiene la obligación inexcusable de proponer los candidatos.

El silencio administrativo no quiere decir que su trabajo ha finalizado, al contrario, la CIE tiene la obligación de hacer un seguimiento del procedimiento y, en el caso de que la administración no resuelva favorablemente, elevar la legítima reivindicación de este derecho a instancias judiciales. 

Lo que es intolerable es que, después de que las familias y comunidades se hayan movilizado, éstas se hayan quedado sin ejercer su derecho a que sus [email protected] puedan cursar la ERI porque la CIE ha pecado de lavarse las manos y no ha  comunicado la propuesta de docentes. Esto no es un olvido ni un no saber hacer; es una negligencia e incompetencia manifiesta en la actuación de la CIE.

No me cansaré de decirlo; la ERI no es propiedad ni de Educación ni de la CIE, sino un derecho de los menores y un deber de las familias el solicitarla.  Ignorarla y boicotearla es grave, muy grave, máxime cuando quien pone las piedras en el camino es la entidad que supuestamente se erige como representante de los musulmanes en España y se promociona a sí misma como garante de los derechos de nuestra comunidad; la misma que cuando ha de exigir a las administraciones cumplir con la Ley se fotografía alegremente con ella como si aquí no pasara nada.

Tanta condescendencia y clientelismo clama al cielo. La CIE no negocia nuestros derechos, no los defiende ni defiende a las familias. Las deja abandonadas a su suerte y cuando éstas le reclaman, actúa como esas administraciones a las que tanto aprecia; no responde, no existe y encima, torpedea su camino.

Esta situación no puede quedarse así; la federación en la que han confiado las familias y la que SI las ha atendido ha de actuar; la FIRM tiene que denunciar públicamente la irresponsabilidad de la CIE y su obstaculización en la obtención de este derecho, así como exigir sin más dilación, cambios urgentes ante las nefastas consecuencias de su actuación.

ERI en Murcia
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