lunes. 28.11.2022
LA CARNE QUE VIENE

Carne Cultivada… ¿Es halal?

* Los avances en bioingeniería y tecnología alimentaria ponen en jaque a los grandes expertos religiosos

* El futuro se escribe en laboratorios. Las bucólicas imágenes de animales pastando para ser consumidos por humanos  prometen ser  postales de recuerdo

 

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Dicen que terminó dorándose muy bien

El ser humano viene criando animales para su consumo desde hace miles de años. Para ello ha necesitado –y sigue necesitando- granjas y grandes infraestructuras, así como ingentes cantidades de comida para que los animales puedan crecer y reproducirse en condiciones óptimas.

Todo ello sin olvidar los grandes despliegues en limpieza, protección sanitaria, gastos de electricidad, etc. El negocio de la carne mueve cientos de miles de millones de dólares en todo el mundo. Comerse un bistec muy hecho o poco hecho no necesitará de matarife, ni de puñales bien afilados, no se esparcirá sangre, ni habrá que asistir a sacrificios que atenazan  todo tu ser. Todo eso será recuerdo.

Ahora las cosas empiezan  a cambiar. Lo que parecía un sueño de ciencia ficción hace unos años, ya se presenta como realizable: carne creada en laboratorio. El desafío técnico está servido, pero ese reto no hace temblar a quienes promueven dicha idea, y que ven en ella un futuro prometedor para sus intereses.

Josh Tetrick,  director ejecutivo de  Eat Just Inc., una startup de San Francisco, respaldada por los multimillonarios Marc Benioff, Peter Thiel y el cofundador de Facebook, Eduardo Saverin, está desarrollando carne cultivada en biorreactores  en lugar de criarla en granjas. 

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lustración: Jordan Speer para Bloomberg Businessweek

A diferencia de los productos de origen vegetal, la carne cultivada se procesa  a partir de células animales y es estructuralmente idéntica a la carne,  “Desde una perspectiva genética, desde un perfil nutricional, es carne”, dice Tetrick. “Simplemente no tienes ese componente de matanza como un paso en todo el proceso”, añade.

Sin embargo, la falta de derramamiento de sangre crea todo tipo de preguntas para los especialistas musulmanes y judíos, habituados a sacrificios tradicionales e inmutables en el tiempo. La pregunta surge de improviso: ¿la carne puede ser halal o kosher si se cultiva en un laboratorio y no proviene de un animal sacrificado? ¿Es realmente carne?  No son preguntas menores dado que miles de millones de personas en todo el mundo se suscriben a religiones o tradiciones que tienen pautas estrictas sobre la preparación de la carne. El Islam es la segunda religión más grande del mundo, con dos  mil millones de seguidores. Tetrick apuesta  a que la tecnología actual puede encontrar el favor de las antiguas tradiciones, marcando el comienzo de una nueva forma de satisfacer el apetito voraz de proteínas del mundo. 

En 2020, Eat Just comenzó a vender nuggets de pollo cultivados en laboratorio en Singapur, y en diciembre recibió permisio para introducir allí pechuga de pollo cultivada. La empresa, que recaudó 267 millones de dólares en 2021, ahora se dirige a los consumidores musulmanes: en agosto anunció planes para construir una instalación en Qatar. Si bien Eat Just ha realizado consultas  y pedido los correspondientes reconocimientos halal,  aún no ha obtenido un sello de aprobación para su nuevo tipo de carne. Tetrick reconoce que aún no han conseguido la aprobación catarí: “Es realmente importante lo que vamos a hacer en Qatar, pero todavía no tenemos ese sello”, se refiere al sello halal.

Inversiones sin pausa

Los gigantes de la agroindustria no se quedan quietos  esperando a que se resuelvan estas cuestiones, prefieren seguir consolidando su industria, aún en fase  de desarrollo. Según algunas fuentes,  el valor de esta incipiente industria alimentaria basada en bioingeniería y tecnología alimentaria podría alcanzar en 2030  un valor cercano a los 25.000 millones de dólares.

McKinsey & Co. JBS, SA,  de Brasil, el principal proveedor mundial de proteína animal a  través de marcas como Swift y Primo, acordaron el 18 de noviembre de 2021 adquirir la empresa española de carne cultivada Bio Tech Foods, con sede en San Sebastián  por 100 millones de dólares.  El brazo de inversión de Archer-Daniels -Midland Co., ADM Ventures, codirigió una inversión de 347 millones de dólares  en la startup israelí Futures Meat Technologies,  anunciaron las empresas el 20 de diciembre de 2021. Por su parte, Carguill Inc. y Tyson Foods Inc., junto con Bill Gates y Richard Branson, son inversores en Upside Foods, desarrollador de carne cultivada en laboratorio con sede en California.

Halal y Kosher

Una de las cuestiones surgidas en este campo es cuando hubo que someter a criterios dietéticos religiosos  halal y kosher los avances en bioingeniería y tecnología alimentaria, es decir, Carne Cultivada.

La organización musulmana más grande de Indonesia, Nahdlatul Ulama, emitió un comunicado en el que afirmaba que las células extraídas de animales vivos y luego cultivadas en biorreactores caen “en la categoría de cadáveres que son legalmente impuros y cuyo consumo está prohibido”. Esta declaración de Indonesia, con categoría de Fatwa, la nación musulmana más poblada del mundo, podría alentar a las autoridades de otros países a emitir decisiones similares.

En Pakistán, el segundo país musulmán más grande, los académicos dirigidos por el experto en derecho islámico, Muhammad Taqi Usmani, dictaminaron el año pasado que “la carne cultivada es permisible solo si las células originales provienen de animales sacrificados de acuerdo con el proceso que cumple con la Sharia”, es decir, de acuerdo con el sacrificio tradicional.

La industria de la carne cultivada también enfrenta un desafío para  los judíos practicantes, ya que los rabinos aún tienen que llegar a un acuerdo sobre si la carne es kosher o no cuando proviene de un animal sacrificado por un matadero ritual. Las autoridades judías también están preocupadas por el uso de suero fetal bovino (FBS), extraído de la sangre de fetos sacrificados durante el sacrificio de vacas preñadas, para alimentar las células animales en los biorreactores. FBS podría hacer que la carne no sea kosher debido a la prohibición de consumir sangre, dice Joel Kenigsberg, un rabino de la Sinagoga Unida de Londres que estudió leyes y ciencias judías en la Universidad Bar-Ilan de Israel y asesora a empresas en temas de kashrut, “Esta tecnología es tan novedosa, tan nueva, que tratar de encontrar un precedente es el mayor desafío”, afirma.

Ni siquiera hay acuerdo sobre si los judíos deberían considerar que los productos cultivados en un laboratorio son carne, que no se puede consumir con productos lácteos, o parece, una categoría neutral que no es ni carne ni leche. El dilema está servido.

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Eat Just CEO Tetrick. Fotógrafo: Josh Edelson/Getty Images

“No importa cómo lo llamen las empresas, decir que en realidad no es carne” afirma Avrom Pollak, presidente de  Star-Kosher Certification Inc., una organización con sede en Baltimore que trabaja con clientes como Nestlé SA y Walmart Inc., entre otros.

Muchas empresas están tratando de dejar de usar FBS.  Aleph Farms, de Israel, anunció el 8 de diciembre de 2021 una asociación con Wacker Biosolutions, con sede en Munich, centrada en alternativas no animales para alimentar las células en los biorreactores.

Para abordar las preocupaciones sobre la carne libre de sacrificio, Future Meat Technologies utiliza líneas celulares que se originaron con ganado, pollos y corderos sacrificados ritualmente, según Yaakov Nahmias, su presidente. Future Meat, que está buscando la aprobación regulatoria de la Administración de Drogas y Alimentos de EEUU, tiene como objetivo tener su pollo en los restaurantes a principios de 2023 y espera que sus problemas religiosos se resuelvan para entonces. “Ya hemos tenido la visita de varios grupos de rabinos. Estamos bien encaminados”, dice Nahmias, y agrega que obtener la certificación islámica no será difícil,  “Va a ser tanto kosher como halal”, remacha.

En Singapur, cuyo gobierno ha sido el más rápido del mundo en aprobar la comercialización de carne cultivada, los expertos musulmanes se lo están tomando con calma. “Alimentos novedosos como estos son áreas nuevas en la jurisprudencia islámica y requieren investigación, análisis e interpretaciones religiosas apropiadas”, afirmó el Consejo Religioso Islámico de Singapur (IRCS) en un comunicado enviado por correo electrónico. “Es un nuevo desarrollo que el IRCS está estudiando en detalle”. 

Argumentos en favor de la Carne Cultivada

Los promotores a nivel mundial que desarrollan tecnologías para la producción de Carne Cultivada argumentan en favor de su industria el creciente problema al que tiene que hacer frente la producción ganadera industrial  a escala mundial en términos de bienestar animal, sostenibilidad ambiental y salud humana. 

Estas empresas  desarrollan tecnología para producir carne cultivada, en la que se cultiva tejido animal en un entorno controlado utilizando tecnología de cultivo celular, lo que hace innecesaria la cría y matanza de animales para la alimentación. Este enfoque muestra un gran potencial para cumplir con todos los requisitos de una forma humana, sostenible y saludable de producción de carne.

Se trata de una forma innovadora de sintetizar carne a partir de muestras de tejido animal. En comparación con los métodos convencionales de producción de carne, que implican la reproducción, crianza, alimentación y matanza de animales vivos, la carne cultivada implica el uso de una muestra de células para cultivar el tejido deseado en un entorno controlado, haciendo uso de la biotecnología desarrollada originalmente para la investigación médica y trasplante de órganos. 

La tecnología de estas empresas complementa la carne convencional, lanzando nuevos productos que satisfacen las necesidades del consumidor de una alimentación sana y sabrosa. De hecho, la carne cultivada ofrece grandes beneficios en términos de bienestar animal, impacto ambiental y salud humana.

Desafío

Cada año, decenas de miles de millones de animales se crían en condiciones industriales para producir carne. Esta empresa global es actualmente la principal fuente de enfermedades pandémicas humanas del planeta y probablemente una de las mayores concentraciones de sufrimiento infligido por los humanos. Por lo tanto, frenar esta catástrofe moral en curso debería ser una gran preocupación para las personas que buscan ayudar de manera efectiva a tantos seres conscientes como sea posible. Además, la ganadería contribuye al cambio climático y hace un uso ineficiente de una parte importante de nuestros recursos disponibles.

Idealmente, abordar este desafío masivo implicaría un cambio mundial hacia un estilo de vida vegetariano, pero es poco probable que tal cambio tenga lugar en nuestras vidas. Los seres humanos de todo el mundo otorgan un gran valor a la carne en términos de sabor, nutrición y tradición, evidenciado en parte por un claro aumento en el consumo mundial de carne durante el último medio siglo, una tendencia fuertemente asociada con el empoderamiento económico de los países en desarrollo. Aunque el vegetarianismo también ha experimentado un crecimiento constante en los últimos años, su crecimiento palidece en comparación con la demanda mundial de carne, y se prevé que esta última aumente en un 73 % en 2050. Mientras tanto, los sustitutos de la carne a base de plantas, a pesar de décadas de costosas mejoras, no ha sido suficientemente eficaz para reemplazar la carne en la dieta de las personas.

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