lunes. 28.11.2022
LA RELIGIÓN COMO ESCUDO FISCAL

Fiscalidad religiosa: no todo es trigo limpio

* La Agencia Tributaria y las Haciendas Locales deben revisar  en profundidad todas aquellas inscripciones registrales que se realizan bajo el título de  “lugar de culto”, pues en muchos casos el culto que se proclama no es otro que al propio dinero

* Se han dado casos en los que algunas entidades religiosas han inscrito como “lugar de culto” inmuebles en zonas de gran concurrencia turística

* Las confesiones religiosas en España disfrutan de ciertos beneficios fiscales enmarcados en las necesarias relaciones de cooperación del Estado con la Iglesia católica y las demás confesiones

* A las confesiones que cuentan con Acuerdo de cooperación se les aplica el régimen tributario como “entidades sin fines lucrativos” y “entidades beneficiarias al mecenazgo”

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En plena campaña de la declaración de la renta de la Agencia Tributaria, nos adentramos en conocer una serie de beneficios económicos que se brindan a las confesiones religiosas. Además de la libertad de recabar cuota de sus socios, ofrendas y colectas públicas.

El art. 11 del Acuerdo de 1992 contempla una serie de beneficios fiscales y tributarios a las comunidades islámicas pertenecientes a la CIE, tales como la exención del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) de las mezquitas o lugares de culto y sus dependencias, edificios y lugares anejos destinados al culto, asistencia religiosa, oficinas, centros de formación, residencia de imames y dirigentes islámicos.  

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¿Lugar de culto?

Igualmente, están exentos del pago del Impuesto sobre Sociedades (aquel que grava el patrimonio adquirido a título gratuito, siempre que los bienes se destinen a actividades religiosas islámicas o asistenciales) y del impuesto sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados. El impuesto de actividades económicas (IAE) relacionadas con la acción social en favor de colectivos vulnerables y cooperación al desarrollo también es susceptible de beneficiar a estas comunidades, mientras que el funcionamiento del impuesto sobre el valor añadido (IVA) de una entidad religiosa es similar al del resto de entidades no lucrativas.

Aunque unas órdenes ministeriales de 1985 y 1994 amplían la exención del IBI a los huertos y jardines de titularidad eclesiástica, nos resulta difícil encontrar una justificación que vincule el uso y disfrute de un huerto o jardín con el ejercicio de la libertad religiosa. En este sentido, todavía nos sorprende más aún saber de comunidades islámicas que han aprovechado esta exención de no pagar el IBI de unas cuantas explotaciones agrícolas, olivareras concretamente y ganaderas de explotación de corderos para el Eid.

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¿Lugar de culto?

Continuando con este impuesto y por aclarar conceptos, el artículo 2.2 de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa de 1980 establece, como una de las manifestaciones del derecho a la libertad religiosa, el derecho de las iglesias, confesiones y comunidades religiosas a establecer lugares de culto con fines religiosos.

La STS de 3 de enero de 1979 afirma que “por edificio destinado al culto se entiende todo aquel… templo, iglesia, capilla, oratorio etc. que se encuentra adscrito al menester de celebrar ceremonias religiosas…” Siendo lugar de culto la finca registral destinada a culto de cualquier confesión religiosa.

Al hilo de lo anterior, hay que citar el caso de una conocida entidad religiosa, que no dudó en inscribir  en el registro estatal de entidades religiosas un apartamento de 49 m2 en la zona de Arroyo de la Miel, Costa del Sol, en una segunda planta de una exclusiva urbanización que cuenta con jardines y parque acuático,  entre otras comodidades para el disfrute veraniego, y a pocos metros de la playa. Fue adquirido como donación, y según reza en los libros consultados, consta de “sala de estar-comedor-micrococina, dormitorio, cuarto de baño y terraza”.

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¿Lugar de culto?

La situación descrita induce a pensar que la decisión de inscribir la citada propiedad como lugar de culto tenía como único fin la exención del pago del IBI en una de las zonas más caras de España.  Obra en poder de elhalal.es gran cantidad de información sobre estas cuestiones, tanto como que resulta sorprendente que quienes dicen ser "musulmanes", no duden  en llevar a cabo actuaciones que son propias de gente desalmada y carente de un mínimo  de ética y moral. Los musulmanes de España viven ajenos a una carcoma que impregna sus más profundos postulados religiosos, todo ello con la complicidad de una CIE que vive de rodillas y con las manos extendidas, pero no hacia el cielo; antes bien, hacia aquellos poderes del Estado que colman sus ansias de influencia y dinero.

La complicidad de la Comisión Islámica de España en este rocambolesco e inverosímil asunto alcanza grado de máxima indecencia,  pues  para que el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de la Presidencia inscriba un inmueble como “lugar de culto”, la CIE debe poner su mano en el fuego avalando la “sacralización” del inmueble:

“Certificado que acredite su condición de lugar de culto por su dedicación principal y permanente al culto y la asistencia religiosa, con la conformidad, en su caso, del órgano competente en España de la Iglesia, Confesión o Comunidad religiosa a la que pertenece”

 “En este sentido, y de acuerdo con los distintos Acuerdos de Cooperación del Estado con las Confesiones, se precisará un acuerdo de conformidad de las Federaciones firmantes para el alta del Lugar de Culto de las entidades vinculadas a las federaciones”

"Lo que no prohíbe la ley, lo prohíbe la honestidad", filósofo griego.

Fiscalidad religiosa: no todo es trigo limpio
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