miércoles. 06.07.2022
CIE, UNA MÁS

La Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM) exige la dimisión de los miembros que integran la comisión de educación de la CIE

* En un burofax emitido el 22 de febrero, FIRM solicita a la CIE que dé explicaciones sobre su negligente actuación en el episodio judicial de Murcia

* FIRM tilda la actitud de la CIE de “bochornosa e irresponsable”, así como que “es un obstáculo para el cumplimiento de la ERI en España”

 

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Se fue la noche, se fueron los sueños, cantaba Mkultum.

Para los musulmanes de España los sueños no tienen día ni noche, tampoco se van con la salida o puesta del sol; menos aún, si es luna llena o cualquier otra. Lo cierto es que el sueño de los musulmanes de España permanece, y permanece porque es cierto como lo son todos los astros del cielo, y ese sueño no es otro que algún día se vayan todos esos incompetentes que dicen representarles, ya sean de la CIE, UCIDE o bien todos aquellos que actúan ocultos y bajo máscaras y camuflajes, pero cuya única función, en definitiva, no es otra que infligirles freno y castigo en sus aspiraciones para una vida mejor, constituirse como parte de la sociedad en la que viven, y vivir serenamente su fe

La voz de Mkultum encandila el alma, es suave, dulce e imperecedera, no así la de estos grupos, eco siniestro que daña los sentidos, que han malgastado y alterado profundamente los sueños de la inmensa mayoría de los musulmanes de España.

La Federación Islámica de la Región de Murcia (FIRM) ha exigido mediante un burofax  la dimisión de todos los miembros de la CIE que conforman su comisión de educación, una comisión de las muchas que dice disponer la CIE, pero que a la hora de la verdad nunca están.

El asunto de Murcia ha golpeado duramente la ya escasa credibilidad de una entidad que no da una a derechas. FIRM reprocha a la CIE su “negligente” actuación en todo el proceso judicial, exigiéndole que aclare las declaraciones de la consejera de educación, María Isabel Campuzano, quien afirmó que su departamento había solicitado documentación a la CIE que nunca recibió.

La resolución judicial de Murcia ha vuelto a poner en candelero el asunto de la Enseñanza Religiosa Islámica (ERI), no ya por el condicionante de quién puede acceder a ella y quién no, sino también por el modelo educativo mediante el que se aplica, ampliamente criticado por diversos sectores de la comunidad musulmana de España, que ven, y sin poder hacer mucho al respecto, que sus hijos reciben ERI mediante traducciones, sin acceso al original en árabe, lengua desconocida para muchos docentes que imparten ERI. Una situación que resulta inexplicable e inaceptable desde cualquier punto de vista, pues aprender Islam sin árabe es antagónico a la propia razón, el mundo al revés, más aún si la CIE otorga “certificados de idoneidad” a profesores de ERI sin exigirles un mínimo básico de árabe, ya sea hablado o escrito.

El panorama que se cierne sobre los alumnos musulmanes que reciben clases de Islam sin árabe es sencillamente desolador, pues las traducciones son soluciones de naturaleza complementaria, por lo que nunca pueden adoptar perfil de fuente principal, así como que tampoco pueden sustituir bajo ningún concepto la lengua original en la que fue revelada la religión en cuestión, el Islam, cuyo libro sagrado, el Corán, fue revelado íntegramente en árabe.

Resulta paradójico que los que tienen que cuidar de la educación de los niños musulmanes sean quienes más perjuicio les causan, especialmente en desorientación y falta de identidad.

¿Qué tipo de conciencia tienen los responsables de la CIE al emitir y firmar certificados de idoneidad a quienes no son capaces de balbucear una simple palabra en árabe?

Está visto y comprobado que los niños musulmanes le importan poco o nada a la CIE, especialmente a su responsable de educación, Ihab Fahmi -una materia en la que ha demostrado absoluta incompetencia-, hombre entregado a la organización de conferencias y charlas religiosas sin mayor utilidad que la difusión de una extraña marca editorial,  de la que es dueño y único mentor.

La carta de la FIRM es valiente y muestra una vez más las muchas carencias de la CIE, sin embargo, llueve sobre mojado, pues ni los miembros de la CIE van a dimitir, así como que tampoco van a entonar el mea culpa; antes bien, buscarán fórmula para sacar rédito de una situación que surgió y prosperó gracias a su ausencia y nefasta actuación. Una más.

FIRM CARTA CIE
FIRM CARTA CIE

 

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