martes. 04.10.2022
MARRUECOS Y LOS MUSULMANES DE CEUTA

Dramático llamamiento a Marruecos de un imam para que impida el cierre de las tradicionales escuelas coránicas en Ceuta (Vídeo)

* La indiferencia de Marruecos hacia Ceuta también se hace notar entre la comunidad musulmana, la gran perdedora, pero ni se da cuenta

* El mantenimiento de las mezquitas es el único vínculo que mantiene Marruecos con los musulmanes de Ceuta, templos que permanecen bajo la autoridad del  Ministerio de Asuntos Religiosos, cuya tutela garantiza la paz y la estabilidad de los mismos

* A la vista de las decisiones que se han ido sucediendo en el tiempo, la apatía de Marruecos hacia Ceuta se hace más patente cada día. Los ceutíes, tanto musulmanes como no, tendrán que buscarse la vida como puedan

 

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Driss El Ouahabi, conocido profesor de estudios árabes especializado en la docencia coránica, con miles de seguidores en RRSS, hace un emotivo llamamiento a las autoridades religiosas de Marruecos para que salgan en ayuda de  las escuelas coránicas de Ceuta, en un lastimero retroceso y en clara fase de desaparición.

Las escuelas coránicas en Ceuta eran un asunto exclusivo de Marruecos, especialmente de su Ministerio de Asuntos Religiosos, que se encargaba de todos sus costes de conservación y mantenimiento, así como de los salarios de los imames o profesores encargados de impartir las clases.

La guerra de Afganistán, junto al marco de interiorización social que rodeó su publicidad, introdujo un elemento de desconfianza hacia las clásicas escuelas coránicas.  Los talibanes mostraban a niños de temprana edad memorizando de forma enardecida, lo que no ayudó a su buena imagen.

El Ouahabi solicita la intervención de Marruecos para que las escuelas vuelvan a funcionar “como en tiempos de prepandemia”, más El Ouahabi y su grito de auxilio no son lo suficientemente elocuentes como para despertar un sentimiento que yace olvidado.

Una de las dificultades con las que se encuentra la llamada de El Ouhabi tiene que ver con las restricciones de entrada a Ceuta, con exigencia de visado, una particularidad que complica mucho las cosas para que los docentes puedan entrar en la ciudad y volver a su actividad. Aún con todo, esa no es la razón más poderosa que impide la reapertura de las escuelas. El verdadero motivo de que las mismas  sigan cerradas se debe a la desafección que su apertura produce en las autoridades religiosas de Marruecos, quienes ya consideran bastante tener que mantener y conservar todas las mezquitas de Ceuta, único vínculo que permanece vivo y estable.

La situación de las escuelas coránicas es una de las muchas consecuencias que supone la abulia de Marruecos hacia Ceuta, incluida la comunidad musulmana, que no es consciente del verdadero calado que supone para sus miembros que Marruecos haya decidido cortar los muchos lazos que durante décadas le unían al colectivo musulmán de Ceuta.

El fin de una época

¿Dónde quedan aquellos tiempos en los que Marruecos ofrecía becas a estudiantes ceutíes para que pudieran acceder a universidades peninsulares?

Gracias a esas ayudas, cientos de ceutíes pudieron realizar sus carreras. Y no eran becas pobres, tal y como dan fe muchos médicos y otros profesionales que alcanzaron plenitud en sus carreras universitarias gracias a las ayudas de Marruecos. En aquellos tiempos las becas podían solicitarlas todos los residentes en Ceuta, fueran musulmanes o no. La confesión religiosa no sumaba puntos.

¿Dónde aquellos matrimonios musulmanes presididos por adules con dilatada experiencia académica y profesional?

Marruecos retiró hace años a sus funcionarios, por lo que los ceutíes musulmanes tienen que celebrar sus matrimonios ante presidentes de simples asociaciones religiosas y de dudoso valor ético y moral, algunos de ellos incluso con sospecha de carga penal. Además, los contrayentes no reciben facturas por los servicios recibidos. Son matrimonios sin valor legal en Marruecos.

¿Dónde aquellos tiempos en los que Marruecos sufragaba escuelas para aprender árabe y religión, y todo ello sin coste para los padres?

Hoy, la única opción que les queda a los niños musulmanes ceutíes es acudir a centros sin homologar y con modelos pedagógicos sin contrastar, todos ellos carentes de certificación educativa, además de tener que pagar entre 20 y 25 euros por cada niño/a. Son lugares en los que predomina el hábito de memorizar, sin que existan modelos de desarrollo y de explicación. Te lo memorizas y te lo llevas.

¿Dónde aquella oficina en Fnideq destinada a Residentes ceutíes, independientemente de su fe religiosa, en la que se podían realizar trámites diversos?

Esa oficina permanece cerrada, pero aún mantiene un pequeño y envejecido rótulo que dice: "Residentes Ceuta"

¿Dónde aquellos tiempos en los que había líneas regulares de autobuses entre Ceuta y distintas ciudades de Marruecos, con estación en Colón, hoy sede de la Comisaría Provincial de Policía?

Hoy, todos los ceutíes tienen que guardar largas colas para entrar o bien salir de Marruecos, sin poder transportar regalos a familiares y sin que se les aplique ningún tipo de Régimen de Viajeros.

Todo eso es historia. Los ceutíes han perdido muchas cosas, en especial los musulmanes, que ven que la calidad administrativa de sus matrimonios no es reconocida en Marruecos, que se ven en la necesidad de pagar por las clases de sus hijos, que ven que su estatus de musulmán y de residente en Ceuta, antaño con algo de premisa y valor, ya no significan nada.

El vacío que va dejando Marruecos vienen ocupándolo asociaciones religiosas y otras de carácter benéfico a las que no se conoce ninguna actividad en favor de la comunidad, aunque son los primeros en acudir a las llamadas de subvenciones de las distintas administraciones, de las que reciben suculentas contribuciones y de las que no existen registros públicos. Nunca fueron amigos de la transparencia.

El desinterés de Marruecos afecta de lleno a los musulmanes ceutíes y a su enseñanza religiosa, amplificando la apatía por encima de su frontera y acotando posibilidades de desarrollo espiritual. Tal vez lo siguiente sea desentenderse de las mezquitas ceutíes y borrar todo rastro de vecindad, lo que sería un verdadero cataclismo. Que la Providencia nos libre de tan trágica posibilidad, pues la paz que rezuman las mezquitas de Ceuta desaparecería de inmediato dejando paso a guerras entre asociaciones ávidas de poder y de influencia.

Mejor recordar a Fátima Al-Fihri. Tal vez eso nos colme de esperanza y nos traslade a los muros de Al Qarawiyyin, lugar místico y de luz en el que se funden ciencia y conocimiento.

Y la paz, claro.

Dramático llamamiento a Marruecos de un imam para que impida el cierre de las...
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